PetroChina, la mayor petrolera del país asiático, planea realizar una emisión de bonos por valor de 60.000 millones de yuanes (5.632 millones de euros) para recaudar fondos que le permitan contrarrestar el pago de impuestos y la subida de los precios y cumplir sus proyectos de expansión. Según informa hoy la prensa nacional, el control del gobierno sobre los precios de venta al público del combustible (que mantiene artificialmente bajo), así como el aumento del coste del crudo han debilitado la posición de la compañía. La compañía, según explicó Qiu Xiaofeng, analista de China Merchants Securities, en declaraciones a "South China Morning Post", "está bajo presión y necesita hacerse con fondos frescos para financiar sus proyectos, dado el debilitamiento del flujo de metálico". Un flujo que, de acuerdo con Qiu, irá incluso a peor a medida que avance el año y siga encareciéndose el petróleo.