Inauguramos la primera semana del segundo trimestre, en la que conoceremos , entre otros, datos de desempleo y PMI de la Eurozona, la producción industrial de Alemania, y las decisiones de tipos de interés del BCE y Banco de Inglaterra. En Estados Unidos estaremos atentos a las actas de la FED y a las ventas de autos.
Después del mejor trimestre en los últimos dos años gracias a las inyecciones de liquidez del BCE y tras las muestras de debilidad que han dado los índices las últimas sesiones, el consenso es que puede haber nuevas ganancias y mantenerse en estatus quo actual. Sin embargo y aunque aparece nuevamente cierto empuje comprador, es más que probable que el potencial de subida esté agotado en el corto y medio plazo y podamos ver que los principales índices se muevan por debajo de los soportes más próximos durante las próximas sesiones dando lugar a una corrección de medio plazo. Como referencia de dicho movimiento, en Europa esperamos en el Eurostoxx 50 la pérdida de los 2438 puntos hasta la proximidad de la linea de tendencia que pasa por los 2318 puntos.

También en Estados Unidos empezamos a detectar importantes divergencias bajistas que se suman a la actual situación de sobrecompra.

Aunque la hemorragia de crédito bancario ha sido parcialmente contenida con las últimas medidas del BCE y podemos estar satisfechos con los resultados logrados en el corto plazo, es no obstante pronto para cantar victoria y parece no solamente prematuro sino erróneo comenzar a hablar de estrategias de salida dado que los canales de crédito no están reactivados y la liquidez no llega a la economía real. Esta contradicción y la creencia en que evitar el colapso equivale a dar con la solución pueden ser causa este trimestre de un intenso debate y repercutir negativamente en el sentimiento del mercado. Las medidas del BCE resultan incompletas sin decisiones adicionales por parte de reguladores y gobiernos.

Por último y al respecto de las medidas anunciadas el viernes en el Consejo de Ministros sobre el sector eléctrico, tras el anuncio se produjo una inexplicable reacción positiva en las cotizaciones de las eléctricas. La realidad es que el sector queda claramente perjudicado y en las próximas semanas esperamos que se anuncien nuevas medidas estructurales que sin duda deberían contribuir a lastrar estos valores, especialmente Endesa y Gas Natural. Como resultado del impacto del cambio regulatorio realizado y el que está por anunciarse el sector eléctrico está en disposición de situarse entre los peores en este segundo trimestre.