Hace apenas unas semanas escribí en esta misma sección sobre emergentes, artículo en donde comparaba la renta fija en divisa local y en divisa fuerte, llegando a la conclusión de que para un inversor con vocación de largo plazo es recomendable invertir en fondos de deuda emergente en divisa fuerte. Ahora bien, esto no implica que ambas opciones de inversión puedan combinarse en función de las oportunidades del mercado.

La normalización de los mercados financieros durante los últimos meses ha impulsado una recuperación de las divisas emergentes frente al dólar (aunque todavía se encuentran algo lejos de los máximos registrados este año), lo que ha permitido un mejor comportamiento de la deuda en divisa local durante este periodo.

Un comportamiento que en algunos casos obedece a la fortaleza de los fundamentos económicos (Asia, Latinoamérica) y que en otros constituye el reflejo de una menor percepción de riesgo sistémico (Europa del Este). Si observamos el gráfico adjunto, podemos ver como las divisas emergentes de Europa se encuentran muy cerca de los máximos registrados este año, aunque un 20% por debajo de los niveles anteriores a la crisis del euro (la estrecha vinculación de Europa del Este con el Área euro, tanto comercial como financiera, ha provocado la huida de capitales de países emergentes europeos). Por su parte, las divisas asiáticas y latinoamericanas están a menos de un 10% de las valoraciones alcanzadas antes de la crisis europea.

Índices de divisas emergentes frente al dólar (Asia: incluye India, Indonesia, Malasia, Corea y Tailandia; LatAm: Brasil, Chile, Colombia, México y Perú; Europa: Polonia, Hungría, Rusia y Turquía)



Desde mi punto de vista, si no hay sorpresas negativas desde la esfera macro global al margen de lo descontado por el mercado, y si la situación en Europa no se complica, hay margen para que las divisas emergentes sigan apreciándose, y en particular las asiáticas. La fortaleza estructural de estas economías (India es la excepción), con bajos niveles de deuda y superávit por cuenta corriente y fiscal, y buenas perspectivas de crecimiento (el comercio de las economías emergentes asiáticas entre sí, ya supera el volumen de sus flujos de comercio con las desarrolladas) les convierte en potenciales receptores de capitales. En el caso de Latinoamérica, muy dependiente de la cotización de las materias primas, y Europa del Este, afectada por la crisis del Área euro, tengo más dudas.

Con el fin de aprovechar la situación actual de los mercados, y la previsible apreciación de las divisas asiáticas, sería recomendable mantener o incorporar en las carteras algún fondo de renta fija emergente que invierta en deuda emitida en divisa local, pero que tenga una mayor ponderación en Asia: el Pictet Emerging Local Currency Debt sería una buena opción.

Evolución comparada del Pictet Emerging Local Currency Debt y el índice JP Morgan Embi Global

 Fuente: Allfunds Bank.