El operador de telecomunicaciones por cable cerró el año 2010 con un beneficio neto de 47 millones de euros.

Supone una reducción del 7,1% respecto al año 2009. Los ingresos de la compañía cayeron un 0,1%, hasta los 1.472 millones de euros con un resultado operativo bruto de 725 millones de euros, un 0,8% menos que el año anterior y un margen sobre ventas del 49,2%, un 0,9% más.

Aún así, el beneficio de ONO se redujo en más de siete puntos respecto al año anterior, en gran medida debido al resultado extraordinario de 7 millones de euros que ingresó la compañía procedente de la guerra del fútbol.