El presidente Barack Obama dijo hoy que la aprobación por un juez de bancarrota de la venta de la mayor parte de Chrysler a un grupo encabezado por Fiat, de Italia, salvará "decenas de miles de empleos" en EEUU. El presidente, en una declaración distribuida por la Casa Blanca, destaca que la decisión judicial "abre la senda hacia una empresa más competitiva en el futuro".
El magistrado Arthur González, del Tribunal Federal de Bancarrotas en el Distrito Sur de Nueva York, aprobó el plan el domingo por la noche después de determinar que la única salida a la situación de Chrysler era la liquidación de la empresa fundada hace 84 años.

La nueva empresa se llamará Grupo Chrysler LLC. El paquete de acciones de la nueva Chrysler se repartirá entre un fondo fiduciario gestionado por el sindicato United Auto Workers (55%), Fiat (20% pero con la opción de aumentar hasta el 35%) y los gobiernos de Estados Unidos y Canadá (la cantidad restante).

El Departamento del Tesoro y United Auto Workers (UAW) han acordado que el sindicato no participará en la gestión de la nueva Chrysler, tarea que quedará totalmente en manos de Fiat, a pesar de contar con la mayor participación accionarial.

"La decisión del juez González abre la senda para que la nueva Chrysler emerja de la bancarrota como una compañía más fuerte y competitiva", sostuvo Obama en su declaración.

"Hace apenas un mes el futuro de esta gran empresa estadounidense estaba en duda", añadió. "Ahora, como resultado del compromiso sustancial del gobierno de Estadows Unidos y sacrificios de todas las partes involucradas, Chrysler tiene una nueva oportunidad".

Dijimos que este proceso se completaría rápida y eficientemente, y eso es exactamente lo que se ha logrado hoy", añadió Obama