El presidente de Estados Unidos, Barack Obama,  se mostró hoy muy optimista de cara a que la cumbre del G-20 de esta semana establezca las pautas para la recuperación económica, y declaró que los líderes mundiales saben que deben "transmitir un mensaje fuerte de unidad". En la antesala de lo que muchos consideran que puede ser la cumbre más decisiva de las últimas décadas, Obama descartó que se vaya a producir una fractura en las negociaciones entre su país y las principales economías europeas, en concreto Alemania y Francia, según informó 'Financial Times'.