El banco británico Northern Rock, cuyas acciones caen un 32% en la Bolsa de Londres, podría ser vendido esta semana tras la crisis que estalló al conocerse el crédito de emergencia que le concedió el Banco de Inglaterra el viernes. Finantial Times asegura en su edición de hoy que el banco y sus asesores estudian una "solución comercial" que permitiría venderlo.
La entidad bancaria mantuvo conversaciones con el Llodys TSB -quinto banco del Reino Unido- el lunes de la semana pasada en medio de las turbulencias financieras y de la negativa del banco emisor a ofrecer ayuda financiera y facilitar el acuerdo, según ese diario. El acuerdo se habría cerrado si no hubiera sido por la dificultad actual para obtener liquidez, según la BBC. El pánico se apodera de sus clientes En una reacción que la prensa ha calificado de "pánico", miles de clientes de Northern Rock se apresuraron a retirar sus ahorros bien acudiendo a las sucursales, donde se formaron largas colas, bien a través de internet, lo que colapsó el sistema para desesperación de muchos de ellos. Según fuentes bancarias, el viernes y el sábado pasados los clientes del banco retiraron de sus cuentas 2.000 millones de libras (unos 2.900 millones de euros), un 8% de los depósitos totales de la entidad, cifra, pese a todo, inferior a lo que muchos esperaban. Las oficinas del Northern Rock abrieron sus puertas esta mañana a las 7.00 GMT, una hora antes de lo normal, y ante ellas se formaron de nuevo largas colas de clientes para recuperar sus ahorros. La directiva del banco ha estado el fin de semana trabajando para asegurar el funcionamiento del banco estos días y para que los clientes que acuden personalmente a algunas de sus sucursales a sacar su dinero puedan hacerlo. El consejero delegado de Northern Rock, Adam Applegart, dice en una carta publicada en la web del banco y dirigida a sus clientes que sus fondos están a salvo y que no "hay necesidad de retirarlos" pero añade que tienen "derecho a sacar algo o todo" su dinero. Pese a esas seguridades, las acciones de la entidad volvían hoy a caer en torno a un 30% en la apertura de la Bolsa de Londres de, después de que hubiesen perdido ya el pasado viernes el 32% de su valor. El presidente de la Financial Service Authority (regulador financiero), Callum McCarthy, y el ministro de Finanzas, Alistair Darling, insistieron este fin de semana en que Northern Rock es un banco solvente. El banco, quinto del Reino Unido por hipotecas concedidas, se convirtió el viernes pasado en la primera entidad británica en verse obligada a acudir a la reserva de emergencia del Banco de Inglaterra por culpa de la crisis de liquidez en el mercado interbancario. El banco emisor acordó entonces arrojar ese salvavidas como "último recurso", después de que el Northern Rock no lograra obtener la liquidez que necesitaba de otras entidades, que el jueves pasado agotaron en menos de una hora los 4.400 millones de libras (unos 6.400 millones de euros) inyectados para auxiliar al sistema. Los bancos británicos han tenido que acudir al fondo de emergencia en quince ocasiones este año, pero algunas transacciones han intranquilizado al mercado más que otras por la preocupación de que algunas entidades estén escasas de liquidez.