Así, el volumen de ventas de Nestlé ha sido exactamente de 107.552 millones de francos (unos 66.690 millones de euros) el año pasado, una cifra que refleja un crecimiento del 9,2%.El crecimiento orgánico de la multinacional ha sido del 7,4%, una tasa que ha sido superior al objetivo que se había fijado el propio Nestlé. Ese último resultado consiste en un crecimiento real del 4,4% y un aumento de precios del 3%.Entorno difícilEl presidente y director ejecutivo de la compañía suiza, Peter Brabeck-Letmathe, ha destacado que este "desempeño memorable" se ha logrado en "un entorno difícil" y que así la firma demuestra "por el décimo segundo año consecutivo, "el poder de su modelo".Ha sostenido que Nestlé se encuentra ahora "en una posición única como la primera compañía de nutrición, salud y bienestar del mundo, con marcas líderes, una expansión geográfica global y un equipo de gestión excepcional".El consejo de administración propondrá el pago de un dividendo de 12,20 francos por acción, frente a los 10,40 francos por título en 2006.PrevisionesCon este fondo de optimismo, la compañía ha señalado que su crecimiento proseguirá en los próximos años y ha identificado cuatro áreas clave en las que pretende conseguir una progresión y beneficios superiores a la media del mercado.Se trata de sus sectores de nutrición -reforzado con la adquisición a la farmacéutica Novartis de Novartis Medical Nutrition y de la marca de alimentos para bebé Gerber- y el de productos destinados a consumidores de ingresos modestos en los países en desarrollo. En esa última área, que ha tenido un crecimiento del 25% en 2007, su oferta está constituida principalmente por productos lácteos y las marcas Nescafé y Maggi.El sector de alimentos (incluidas bebidas) a ser consumidos fuera del domicilio también será potenciado por Nestlé, que estima que su potencial es de 400.000 millones de francos en los siguientes años. Actualmente, las ventas en ese mercado ya superan los 7.000 millones de francos (4.340 millones de euros) anuales.El cuarto sector es el de productos de lujo, como Nespresso, cuyo avance fue del 40% el año pasado y se espera que en 2008 supere los 2.000 millones de francos (unos 1.240 millones de euros) en ventas.