El grupo de distribución Carrefour fue condenado hoy por la justicia francesa a una multa de dos millones de euros esencialmente por publicidad engañosa, pero también por venta a pérdidas y por comisiones que le pagan sus proveedores. El Tribunal Correccional de Evry, en las afueras de París, obligó en su sentencia, la primera de este tipo contra el líder del sector en Francia, a publicar el dictamen sobre la publicidad engañosa en las 213 tiendas que tiene la empresa en el país. El tribunal impuso 1,5 millones de euros a Carrefour por hacer publicidad de productos que no estaban en cantidad suficiente en los establecimientos a la vista de la publicidad que se hacía de ellos.