Las expectativas generadas por la rebaja de calificación de GE eran "infinitamente más sombrías que la realidad", dijo Scott MacDonald, director de investigación de Aladdin Capital Holdings. S&P redujo su calificación para GE en un escaño a "AA+". "En este caso la expectativa era el Armagedón y el Armagedón no ocurrió", dijo MacDonald, añadiendo que el mercado anticipaban una rebaja de dos escaños. Todos los bonos de GE se negociaban al alza gracias al anuncio de calificación, según informes de MarketAxess. La acción avanzaba un 1,8% a 8,64 dólares.