El grupo Marsans negocia con sus bancos acreedores, entre los que se encuentran Banco Santander, Banco Sabadell, Caja Madrid, 'la Caixa' y Banesto, una deuda pendiente de liquidar  con estas entidades que asciende a 120 millones de euros, además de obtener 40 millones de euros adicionales que la compañía necesitaría para mantener su actividad.