No hay que ser un sabio para ver que no son buenos tiempos para las renovables. La crisis en la que nos encontramos obliga a los gobiernos a apretarse el cinturón y reducir la inversión en este sector que tan de moda parecía estar hace años atrás.
 Como hacerlo, es la principal encrucijada a la que se enfrenta el gobierno español pues desde el mes de julio, se espera con expectación el nuevo marco regulatorio. Mientras tanto, las empresas del sector sufren las consecuencias. En el espacio de hoy, vamos a centrar la atención en los fabricantes de
aerogeneradores y concretamente, en Gamesa y la empresa líder del sector, la danesa Vestas.


 
Desde hace mucho tiempo, malas y pésimas noticias, son las que nos llegan para ambas compañías. Caída en el beneficio, rebajas de previsiones e incluso la negociación de sendos EREs, son algunas de las particularidades que comparten ambas compañías. Si atendemos a lo que nos dice el gráfico, seguimos hablando de malas noticias y es que ambas son claros ejemplos de valores en los que no estar, pues comparten un aspecto técnico muy deteriorado aunque con algunas diferencias.
 
En el caso de GAM, como pueden observar en el siguiente gráfico, el valor de la acción paso de 34,86 en los que cotizaba en junio del 2.008 a los mínimos de 7,50 que se dejaron en marzo de 2.009.
 
Así, en apenas 9 meses, Gamesa redujo su valoración bursátil en un 78,48%. Sin embargo, las malas noticias continuaron para la eólica española porque en mayo del presente ejercicio, el movimiento bajista con origen en septiembre de 2.009, se llevaba por delante los mínimos de 7,50. La ruptura de los mínimos animó la presión vendedora y los recortes ganaron en profundidad, llevándole incluso, por debajo de los 5€. Las marcadas e intensas tendencias bajistas con las que cotiza el valor en todos y cada uno de los plazos junto con la ausencia de figuras de vuelta, nos mantienen al margen y tan solo valoraríamos la entrada, una vez superados los 7,85.
 
En el caso de Vestas, tuvimos una caída más vertical si cabe que la que observábamos en Gamesa. Entre agosto y octubre de 2.008, el fabricante líder de aerogeneradores redujo en un 74,21% su valoración bursátil al pasar de una cotización en 698 a una cotización en 180.

 
 
Sin embargo, a diferencia de lo que ocurría en el caso de Gamesa, los mínimos se han mantenido intactos y a fecha de hoy, la cotización se mantiene por encima de los mismos. Así, a pesar de que ambas cotizan con un fuerte deterioro a nivel técnico, con las tendencias de todos los plazos a la baja y en ausencia de figuras de vuelta, el hecho de que Vestas mantenga intactos los mínimos de 180, es un voto a favor. ¿Tomar posiciones largas en el valor? A mi parecer demasiado prematuro teniendo en cuenta la inexistencia de figuras de vuelta.

Por tanto, a la espera de figuras de vuelta, permanecemos fuera pero centrando la atención en Vestas y esperando que se superen niveles de 282 para tomar las primeras posiciones alcistas.