Magna International, en negociaciones para hacerse con la filial de General Motors Corp., Opel, también ha puesto su mira en las operaciones del gigante automovilístico en Rusia, informa el lunes Financial Times Deutschland citando una fuente cercana a la operación. Este nuevo escollo estaría provocando problemas, de acuerdo con el diario, porque GM sólo tendría una participación minoritaria en las operaciones rusas a través de Opel y GM está pidiendo un elevado precio por ello. En concreto, Magna tiene sus ojos en los derechos de distribución de la marca Chevrolet de GM, que tiene una cuota de mercado del 10,6% en Rusia y es la primera marca extranjera del país.