Para los norteamericanos, evitar una ejecución de su hipoteca se está convirtiendo en un proyecto tipo "hágalo-usted-mismo".

Los abogados escasean y la asistencia legal gratuita está saturada en el estado de Nuevo Mexico, así que un centro comunitario está ofreciendo clases de una hora sobre cómo acceder a los formularios, entender la jerga jurídica y establecer una estrategia de defensa; en cualquier caso, siempre muy débil ante los multimillonarios bancos. Para Skylar Perea, una de las asistentes: "no veo el éxito para alguien como yo que no entiende de leyes".

En Nuevo Mexico, Nueva York, Florida y otros 20 estados donde estas ejecuciones hipotecarias requieren una aprobación judicial, los propietarios afectados, tradicionalmente se han rendido y han entregado sus viviendas sin ni siquiera defenderse. En los otros 27 estados, incluyendo California, Nevada y Arizona, los propietarios han dedicado mucho más tiempo a impugnar cualquier ejecución hipotecaria.

Esta pasividad ha comenzado a reducirse. A pesar de que muchas ejecuciones aún siguen sin ser impugnadas, los juzgados están viendo cada vez más casos de propietarios que deciden defender sus intereses por cuenta propia.