Los funcionarios de la Reserva Federal de Estados Unidos discreparon el mes pasado sobre el monto en que debían incrementar las compras de valores hipotecarios y títulos del Tesoro, según las actas de la última reunión de la Fed, aunque finalmente decidieron inyectar más de 1 billón de dólares a la economía del país. El deterioro económico convenció a los miembros del banco central a tomar la medida durante la reunión del 18 de marzo. Los funcionarios mostraron especial preocupación por un descenso agudo en la actividad económica fuera del país.
Por otra parte, economistas de la Fed redujeron sus proyecciones económicas y esperan que una lenta recuperación no produzca hasta el próximo año, en medio de un aumento del desempleo, según las actas de la reunión del 17 y 18 de marzo, que fueron publicadas el miércoles tras el período de espera usual de tres semanas.

"En general, los participantes expresaron preocupación sobre el riesgo de un debilitamiento ante un panorama para la actividad (económica) que ya era débil", según las actas, que destacaron unos mercados financieros "frágiles e inestables" y una "caída pronunciada aparente en la actividad económica extranjera".  Los economistas de la Fed redujeron sus estimaciones para el producto interno bruto del segundo semestre de este año y del 2010, según las actas. "Se espera que el PIB real alcance gradualmente un nivel neutral durante la segunda mitad de este año y luego que se expanda lentamente el próximo año", señalaron.

La tasa de desempleo debería aumentar "más abruptamente" hacia el inicio del 2010, según el personal de la Fed, y luego estabilizarse "en un nivel elevado durante el resto del año". El Comité de Mercados Abiertos de la Fed votó unánimemente el 18 de marzo a favor de mantener la tasa interbancaria federal en un rango cercano a cero, como se esperaba en Wall Street.

Sin embargo, las autoridades sorprendieron a los mercados financieros al anunciar, tras su reunión de política monetaria del mes pasado, un programa de US$300.000 millones para comprar valores del Tesoro de largo plazo durante seis meses, además de incrementar el monto de los programas existentes de compra de valores relacionados con hipotecas en una suma combinada de US$850.000 millones a US$1,45 billones.

Aunque los rumores sobre un programa de ese tipo habían circulado en los mercados financieros durante meses, los altos funcionarios del banco central habían mostrado poco entusiasmo hacia la idea en las semanas previas a su reunión de marzo. Los miembros de la Fed "concordaron en que unas compras significativas adicionales de activos de mayor plazo elegibles para las operaciones de mercado abierto serían apropiadas", se señaló en las actas del 18 de marzo. Sin embargo, "los miembros expresaron diversas opiniones sobre el tamaño preferido del incremento en las compras", según las minutas, a medida que varios funcionarios abogaban por un incremento "muy sustancial" para combatir el deterioro de la economía y otros preferían "un aumento más modesto", aunque aún significativo en las compras de activos".

Sin embargo, el efecto tonificante inicial del anuncio de las compras resultó efímero. Tras observarse el mayor descenso en más de dos décadas en el rendimiento de las notas a 10 años -que se mueve en dirección opuesta a su precio, este ha regresado a niveles similares a los que registraba antes del 18 de marzo. Las minutas presentaron un panorama sombrío sobre la economía pese a que algunas cifras, particularmente aquellas relacionadas a los gastos del consumidor, se mostraron firmes en enero y febrero.

Si bien, varios funcionarios destacaron "señales tentativas de estabilización" en los gastos, otros expresaron preocupación ante la posibilidad de que el desempleo y el descenso en el patrimonio den lugar a un aumento en el ahorro, lo que frenaría el consumo. Por otra parte, "los participantes no interpretaron el aumento en los inicios de construcción de viviendas de febrero como el inicio de una nueva tendencia, aunque algunos señalaron que sólo hay un ámbito limitado para que la actividad inmobiliaria descienda más", según las minutas.

Las actas también sugieren que las autoridades estaban divididas sobre el momento en que se producirá la recuperación y su duración.  Algunos consideraron que "la elasticidad natural" de la economía se "volvería evidente" posteriormente en el año. Otros, por el contrario, "creen que la recuperación se retrasará y podría ser débil", de acuerdo con las minutas, debido a nuevos incrementos en la tasa de ahorro y las tensiones actuales en los mercados financieros. Los miembros de la Fed esperan que la inflación siga siendo moderada, y algunos continúan observando un riesgo de deflación, se señaló en las actas.