Impulsada por su sólida raigambre en China y Brasil, la alemana Volkswagen está empeñada en llegar a ser el primer fabricante mundial de automóviles, pero la compañía se enfrenta a un persistente problema en Europa, donde la marca española Seat sigue perdiendo dinero y el calendario para su reestructuración sigue siendo incierto. Volkswagen tiene un "plan integral" para hacer de Seat un negocio rentable, dijo el jueves el director financiero Hans Dieter Poetsch en la sede del fabricante de vehículos alemán. Pero no dio detalles sobre medidas concretas o un calendario.