Los liquidadores estadounidenses de Lehman Brothers han pedido a Barclays que explique qué ocurrió con 3.300 millones de dólares destinados a bonificaciones que el banco británico recibió cuando compró parte del desaparecido banco estadounidense el año pasado, informó el jueves el Financial Times. Esta decisión pone de relieve la tensión que existe entre los acreedores de la compañía y Barclays, que compró las filiales norteamericanas del banco de inversión por 1.500 millones después de quebrar en septiembre, según el FT.