Las familias españolas destinaron el 27% de su renta bruta disponible a financiar la compra de vivienda durante el primer trimestre de 2010, hasta ocho puntos porcentuales menos que en el mismo periodo del año anterior (35%), según los últimos datos del Banco de España. Además, la cifra es 1,5 puntos porcentuales inferior a la registrada al cierre de 2009, cuando el esfuerzo salarial destinado a la compra de vivienda alcanzó el 28,5%. La cantidad que las familias destinaron a la compra de vivienda siguió incrementándose a lo largo de 2008, al tiempo que lo hacía el Euríbor, el tipo de referencia de la mayoría de las hipotecas en España, que llegó a alcanzar su máximo en el mes de julio (5,393%).