Los trabajadores de General Motors Canadá ratificaron un acuerdo sobre reducción de costes alcanzado entre la empresa y el sindicato Canadian Auto Workers (CAW) y que permitirá que el fabricante reciba miles de millones de dólares en ayudas públicas. El Gobierno de Canadá y el de la provincia de Ontario (donde se concentran todas las instalaciones de GM en Canadá) habían señalado que sin el acuerdo no otorgarían unos 6.000 millones de dólares (5.280 millones de dólares de EEUU) en préstamos para su reestructuración.