Los primeros CFD (contratos por diferencias) enteramente españoles ya pueden negociarse en la Bolsa de Madrid. Los CFD son contratos entre el inversor y una entidad financiera para intercambiar la diferencia entre el precio de compra y el de venta en una operación bursátil. La entidad compra los títulos en bolsa y financia la adquisición y el inversor solo tiene que pagar una pequeña parte de la inversión total.
La sociedad de valores Interdin ha lanzado CFD sobre 50 valores del mercado español, los 35 del Ibex y otros 15 más elegidos por su alto nivel de liquidez. Los contratos por diferencias, que llegan al mercado español como alternativa a otros productos como los futuros o los Warrants, son muy populares en Europa. De hecho, en la Bolsa de Londres un tercio de la negociación proviene de ellos. Adolfo Alonso, Director de Dif Broker, asegura que es un producto tan fácil de entender que va dirigido a todas las personas que operan en el mercado con una mayor o menor experiencia. Recuerda que los CFD permiten trabajar en casi todos los mercados mundiales. Sus principales características son el elevado apalancamiento, la posibilidad de ponerse bajista, la liquidación diaria (los beneficios o pérdidas obtenidas durante el día abonan o descuentan en el mismo día) y la falta de vencimiento que permite mantener posiciones a largo plazo sin cambiar de contrato. Además, replican directamente el movimiento de los títulos y no tiene retención fiscal a cuenta, solo tributan el 18% por la ganancia obtenida. Sin embargo, los CFD tienen altos costes. Por un lado, la comisión al broker por la compraventa de las acciones, aunque gestoras como Dif Broker no la aplican en operaciones superiores a 10.000 euros. Por otro lado, los inversores tienen que pagar un interés del Euribor más 1,75% a la entidad con la que firman el contrato. No obstante, los contratos por diferencias permiten al inversor ganar en bolsa sea cual sea la tendencia del mercado y operar sin considerar variables.