Según fuentes consultadas por Reuters, las negociaciones entre el gobierno de Angela Merkel y los acreedores privados van por buen camino.

Algunos responsables de la Asociación de la Banca Privada alemana (BdB) han sido los encargados de reconocer la buena marcha de las negociaciones con el Ejecutivo alemán para hacerse cargo de forma parcial del rescate a Grecia. Han destacado, además, el importante papel que jugarían los bancos privados en un intento de salvar al país heleno de la quiebra.

Los bancos franceses, por su parte, habrían llegado a un acuerdo para reinvertir el 70% de los cupones de bonos griegos otra vez en deuda helena. En concreto, reinvertirían el 50% en deuda griega con vencimientos de 30 años en vez de cinco y el otro 20% en un fondo de "cupón cero" enfocado en acciones de gran calidad que crezcan, entregando un grado de valor en vez de garantías estatales, según publicó el diario galo Le Figaro.

Sin embargo, como ya admitieran desde el ejecutivo germano, los bancos alemanes se niegan a postergar de manera voluntaria los vencimientos de deuda griega para dar un respiro de siete años al país heleno. La banca alemana tiene una exposición de 20.000 millones de euros a la deuda helena.