"Lo peor de la crisis parece estar detrás de nosotros", dijo el viernes el consejero delegado de Deutsche Bank, Josef Ackermann. Sin embargo, advirtió que sería "estúpido animarse demasiado pronto" y añadió que los indicadores --aunque alentadores-- son como mucho señales de una "frágil recuperación".
El área del euro ha salido de la recesión gracias a los enormes esfuerzos de los gobiernos, apuntó Ackermann. Para que los mercados sigan recuperándose, serán necesarios monumentales esfuerzos y los reguladores jugarán un papel más importante en el futuro.

La crisis financiera "cambió las reglas del juego de una manera profunda", dijo Ackermann y añadió que será importante debatir las medidas que se deben tomar "cuando aparezca la próxima crisis".