Mientras sus rivales sopesan la posibilidad de presentar una oferta superior a los 9.900 millones de libras (16.500 millones de dólares) ofrecidos por Kraft Food a Cadbury, se encuentran ante un obstáculo poco habitual: Kraft ha firmado acuerdos de exclusividad con los bancos a los que ha pedido que financien su oferta, por lo que el resto de interesados tienen pocas entidades a las que acudir.