Las remesas, una fuente de ingresos fundamental para muchos países en desarrollo, podrían sufrir una reducción del 5 por ciento a nivel global en el 2009 después de años de fuerte crecimiento, dijo el jueves un funcionario del Banco Mundial. Millones de personas en los países pobres dependen del dinero enviado a casa por los trabajadores migrantes, y arriesgan un empobrecimiento mayor si la crisis económica resulta en nuevas pérdidas de empleos en las naciones desarrolladas. "Podría ser que tengamos un declive general de un 5 por ciento más o menos", dijo a la prensa Massimo Cirasino, responsable del Grupo de Desarrollo de Sistemas de Pago del Banco Mundial.