Las remesas enviadas por los emigrantes indonesios desde el extranjero a su país ascendieron a 120 billones de rupias (11.700 millones de dólares) en 2008, informó hoy el Ministerio de Trabajo. El director de la Agencia de Trabajadores Emigrados, Jumhur Yusuf, manifestó, al hacer público el resultado, que el capital contribuye "mucho a la sostenibilidad de la economía nacional" y permite "a la economía continuar creciendo". El total de las remesas supone algo más del 2 por ciento de su Producto Interior Bruto (PIB), que creció el 6,1 por ciento el año pasado. Las autoridades calculan que unos seis millones de indonesios trabajan en el exterior, aunque oficialmente sólo están registrados 4,3 millones. De ellos, un 65 por ciento corresponde a mujeres que trabajan como empleadas del hogar principalmente en Singapur, Hong Kong y países de Oriente Medio.