A pesar del contexto actual, las empresas siempre han demostrado tener medios suficientes para resistir una coyuntura desfavorable.
 En 2011 el mercado High Yield después de un primer semestre alentador tuvo una segunda parte del año cargada de volatilidad. Las correcciones registradas en agosto y septiembre estuvieron esencialmente relacionadas con factores técnicos poco justificados en relación a los fundamentales de los títulos. No obstante el mercado se ha recuperado durante el último trimestre.

El mercado europeo High Yield se ha desarrollado considerablemente y, a pesar de las dificultades que ha afrontado durante el último semestre, se ha seguido buscando este desarrollo con un nuevo aumento del tamaño del universo y un refuerzo de la diversificación sectorial y geográfica de los emisores. En 2012 las perspectivas de las empresas son alentadoras: los balances son sólidos a nivel global, muchas compañías disponen de importantes cantidades de liquidez y al contrario que en 2008, no tendrán que hacer frente a las necesidades de refinanciación masiva de este año. Las perspectivas macroeconómicas son sin embargo poco favorables y tendrán un impacto significativo sobre los mercados. La tasa de default, aunque es probable que permanezca en niveles limitados, a su vez podría aumentar.

No obstante, en el pasado el mercado High Yield ha probado su capacidad de acomodarse a un crecimiento lento con una ligera recesión. El mes de enero es tradicionalmente favorable para esta clase de activo, pero los meses siguientes serán probablemente más complicados. En este contexto de incertidumbre prestaremos particular atención a la liquidez empresarial, por tanto observaremos de cerca a compañías que dispongan de poca liquidez o aquellas que accedan a financiación a corto plazo proporcionada por los bancos.