Gamesa registraba pérdidas superiores al 4% en línea con su competidora danesa Vestas o su accionista Iberdrola tras las advertencias de Nordex sobre su negocio y la perspectiva de que se supriman las ayudas fiscales en Estados Unidos. Ante las perspectivas de una fuerte demanda de aerogeneradores y el temor a un parón en las entregas por falta de material para construir las turbinas, Gamesa ha puesto todo su interés en conseguir alianzas estratégicas como la suscrita en junio con Grupo Daniel Alonso para garantizar el suministro de componentes.