La actividad crediticia hipotecaria aumentará entre un 4% y un 5% este año, lo que supone la tercera parte del crecimiento del 14,9% registrado en 2007, y marca un mínimo histórico en la evolución de los préstamos para la compra de vivienda, según informaron fuentes de la Asociación Hipotecaria Española (AHE). Este descenso de la contratación de hipotecas responde tanto a la caída de la demanda de vivienda en el actual entorno de parón inmobiliario como a los elevados niveles de tipos de interés, que afectan al alza al Euríbor, principal indicador al que se referencian los créditos para la compra de vivienda en España.
La intensa desaceleración de las hipotecas refleja los efectos de la crisis subprime estadounidense, que ha provocado restricciones de liquidez en los mercados internacionales, el endurecimiento de las condiciones de concesión de préstamos y el encarecimiento de la gestión del riesgo. A la luz del deterioro de los datos macro de España, con los exiguos crecimientos del PIB y el aumento del desempleo previstos, la asociación ha revisado a la baja sus anteriores previsiones, dadas a conocer el pasado mes de febrero y que situaban el crecimiento del crédito hipotecario entre el 6% y el 9% para el conjunto de 2008. El anterior mínimo histórico en el crecimiento del saldo hipotecario, desde que en 1983 se generó este mercado, data de 1992, en plena crisis de comienzos de dicha década, cuando el saldo vivo de las hipotecas evolucionó un 8,9%, por lo que si se cumplen las previsiones de la AHE, este mínimo quedará pulverizado este año. La asociación que preside Gregorio Mayayo, que no descarta llevar a cabo una nueva revisión a la baja de estas cifras, indica que la evolución reciente de la economía nacional "hace prevér un aumento progresivo de las dificultades especfíficas del mercado hipotecario, cuando menos, a lo largo de este año y el próximo". Según sus cálculos, la morosidad en las hipotecas se mantendrá a un ritmo de crecimiento similar al que venía registrando desde finales del año pasado, y terminará 2008 en el entorno del 2%, porcentaje inferior al que manejan otras instituciones, como la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), que apunta al 4%. La AHE explica que el mercado hipotecario español presenta el mayor riesgo estructural de Europa ante la variación de los tipos de interés, porque el 95% de los créditos están referenciados a tipo variable, situación que achaca a una legislación que hace inviable una oferta competitiva de tipos fijos. El incremento de la dudosidad registrado hasta ahora corresponde principalmente a aquellos ciudadanos que se hipotecaron entre 2003 y 2006, años en que se registró un crecimiento excesivo de los precios de la vivienda, destaca la asociación. De manera especial, se han visto afectados por la morosidad los poco más de dos millones de familias que suscribieron sus préstamos en 2004 y 2005 que, por término medio, han experimentado un incremento acumulado de sus cuotas iniciales de amortización del 20% a finales del pasado año. LA MOROSIDAD CRECERÁ MÁS EN 2009. La AHE advierte de que la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE), que el pasado jueves decidió mantener los tipos de interés en el 4,25%, hace prever que el precio del dinero se mantendrá en niveles iguales o superiores a los de 2007, por lo que la morosidad inducida por los tipos de interés "seguirá creciendo sostenidamente hasta finales de 2009". Por otro lado, incide en que la falta de información que ha existido en relación con la crisis de las hipotecas subprime estadounidenses ha provocado una "hiperreacción" de desconfianza en los mercados de capitales internacionales que ha contraído la actividad crediticia desde la segunda mitad del año. En este sentido, explica que la banca española no ha sido inmune a la coyuntura derivada de las subprime, sino que las entidades financieras se han visto fuertemente penalizadas a la hora de acceder a la liquidez, a pesar de sus elevados niveles de eficiencia, solvencia y rentabilidad. La AHE es una asociación profesional de afiliación voluntaria para las entidades de crédito y otros agentes no prestamistas del mercado hipotecario. En la actualidad, engloba a un total de 36 entidades de crédito que en su conjunto suman aproximadamente el 75% del crédito hipotecario gestionado.