Un año después de anunciar las medidas que deberían tomarse para salir de la crisis, el profesor del IESE, Xavier Vives explica cuáles son las que se han cumplido. ¿Resultado? La economía española está suspensa hasta que la internacionalización sea su punto de referencia.
Sanear el sistema financiero, consolidar las cuentas fiscales, transformar el mercado de trabajo…fueron algunas de las 10 reformas estructurales que debía acometer “gobierno, oposición y agentes sociales si se quería evitar el estancamiento económico”, según anunciaba Xavier Vives, profesor del IESE hace poco más de un año. Doce meses después llega el examen ¿cuáles de las asignaturas se han aprobado y cuáles siguen suspensas?

Vives reconoce que algunas han acometido cambios pero no al ritmo deseado.

1. El sistema financiero debía sanearse para que fluyera el crédito. Vives admite que en este punto se ha avanzado “con la ley de cajas de ahorro, los test de estrés, las mayores exigencias del Banco de España…pero no a un ritmo excesivamente rápido”.

2. Consolidación de las cuentas fiscales. El profesor del IESE admite que en el corto plazo “seguramente las reformas merecen un notable pero a la hora de ajustar a largo plazo el sector público en términos de eficiencia, ajustar las posibilidades reales de la economía y que el estado de bienestar sea sostenible, tenemos un suspenso”.

3. Mercado de trabajo. Se tenía que acabar con la dualidad entre contratos indefinidos y atemporales, descentralizar la negociación colectiva, aumentar la productividad… “y lo que tenemos a día de hoy es simplemente ver el vaso medio lleno, en este momento tengo que dar un suspenso”.

4. Restablecer el mercado del alquiler. “No se ha hecho del todo, se ha avanzado en la neutralidad entre compra y alquiler pero todavía hay reformas que acometer”.

5. Reforma del sistema de pensiones. “Había que hacerlo viable a largo plazo. Rebaja de las pensiones, reducción de las prejubilaciones y lo único que se ha materializado ha sido la subida de la edad de jubilación pero es una solución parcial que habrá que revisar relativamente pronto”.

6. Reforma de la administración de justicia. “Aquí tenemos un suspenso pues habría que reducir costes, despolitizar los grandes tribunales y no se ha hecho nada”.

7. Avanzar reforma de sistema educativo para favorecer la transparencia de resultados, mejorar nivel profesional, aprendizaje del inglés. “Se logró un pacto en Cataluña, en España no”.

8. Impulsar paquete de medidas para aumentar la productividad. “Aquí voluntad no ha faltado pero de la voluntad a la realidad hay un trecho”.

9. Establecer política energética coherente a largo plazo. “El suspenso es tan grande como en el punto anterior. Se ha hecho todo al revés”.

10. Reformar la organización burocrática. “Dar mayor autonomía a los centros de investigación pero aquí hay dos grandes problemas: consolida el modelo funcionarial en la investigación – esto es la repesca para el desastre- se hace a los estudiantes de doctorado trabajadores normales. Visto desde la perspectiva de cualquier universidad es incromprensible”.

Con todo esto, ¿por dónde pasa ahora la solución? Vives advierte de que la vía de escape es impulsar al sector exterior, las exportaciones, aumentar la cadena de valor con el mayor número de empresas posible. “La buena noticia es que las exportaciones han resistido durante la primera parte del año - hay un sector de empresas que son competitivas- pero esto no es suficiente para sacarnos de la atonía, con lo que deben aumentar su peso”. ¿Cómo? Ahí está el reto ¿cómo hacer que nuestra economía se internacionalice más? “La crisis debería servir como catalizador a la reforma y el objetivo central tiene que ser la internacionalización y la innovación”, concluye.