Las cajas fueron las entidades que hicieron mayor uso en el primer trimestre de 2009 de sus provisiones genéricas -las que se hacen en función del crecimiento del negocio crediticio y se utilizan precisamente en tiempos de crisis- al gastar por un valor de 1.180 millones de euros. Por su parte, los bancos recurrieron a sus reservas de provisiones genéricas por valor de 961 millones de euros.