El 2011 ha dado paso a la vuelta a las costumbres. Las economías emergentes, relegadas al rincón del olvido, vuelven a la primera línea de la mano del despegue del consumo. Así pues, empresas como Colgate o cadenas de alimentación como Kentucky fried Chicken tienen todas las de ganar con una clase media estimada de 1.200 millones de personasen estos países en el año 2030.

Recomendaciones vertidas durante la celebración de la jornada “Retratos del mercado financiero actual” organizada por el Centro de Seguros y Servicios de El Corte Inglés en Madrid. Ignacio Rodríguez, responsable de M&G Investments España, asegura que “los mercados de renta variable no han terminado de subir” y es que, en su opinión, es quizás “uno de los mejores momentos” por los que atraviesa la renta variable “de los últimos años y lo que estamos viendo ahora es una corrección de la denominada burbuja tecnológica, por lo que la tendencia de fondo es positiva”.

A esto se suma que las empresas se encuentran “en su mejor momento de liquidez”, entorno a un 11% de su capital, de lo que se deduce que, ante un exceso de caja, no se descarta que 2011 sea un año plagado de movimientos en el mercado. De hecho, según Rodríguez, “Estados Unidos se encuentra en su momento de mayor liquidez de los últimos 50 años”.

Entre otras, para M&G Investments “la renta variable es atractiva pues cuenta con una gran exposición a los emergentes” donde China e India están creciendo a ritmos del 9%, Brasil a un 6%, y mientras Europa lo hace al 1% y Estados Unidos no sube del 3%. La cuestión reside en invertir en empresas desarrolladas con exposición a economías en desarrollo. Ignacio Rodríguez se refiere a “empresas de la alimentación, estilo de vida o medio ambiente que pueden funcionar muy bien en los próximos cinco años”. China es, por ejemplo, uno de los países con mayor liquidez y es, además, uno de los grandes compradores de lujo.


De izquierda a derecha, Fernando de la Vega, de Gesmadrid, Juan Fernández, de CESS, e Ignacio Rodríguez, de M&G


Opciones de inversión: Telefónica, todo un clásico
Más del 50% de los beneficios de la compañía presidida por César Alierta provienen de las economías emergentes
. No es la primera vez que se escucha por parte de los analistas que Telefónica se encuentra estancada en nuestro país por la fuerte competencia del sector y, en ocasiones, es mejor salir a buscar las oportunidades fuera.

Kentucky fried Chicken es otra buena inversión, según Ignacio Rodríguez. De hecho, casi cualquier empresa de carácter internacional y dedicada a los bienes del consumo podría serlo en base a las previsiones del Banco Mundial que calcula que la clase media en esta zona será cuatro veces superior a la europea de aquí a los próximos veinte años.

Unilever. Similar a Telefónica. Esta empresa dedicada a productos de limpieza recibe ya la mitad de sus ingresos de los países emergentes.

Colgate. Idéntica situación. En su caso, es el 47% de los beneficios de la compañía. Lleva 46 años consecutivos aumentando dividendo, además el 75% de la cuota de mercado se encuentra ya en América Latina. A ella podríamos sumar, por ejemplo, la francesa Danone.


Renta fija, ¿merece la pena?
En medio de la situación actual, los fondos de renta fija han salido muy mal parados. Es bien sabido que las apuestas, sin riesgo, no ganan y si ya de por sí con este tipo de activos no se obtienen grandes rentabilidades, ahora es casi algo irrisorio. El director de Instituciones de Gesmadrid, Fernando de la Vega, asegura que “la renta fija, tradicionalmente el mercado más conservador, se encuentra en un momento complicado”, aunque “existen oportunidades en algunos activos que hay que saber seleccionar, como puede ser un fondo de inversión”. Del resto, “es mejor no entrar en renta fija por la baja rentabilidad que ofrece”.

Destaca, además, De la Vega, los bonos como una buena oportunidad para obtener rentabilidad puesto que las tornas ahora han cambiado y “las empresas, vía bono corporativo, que sufrieron mucho durante los años anteriores”, ahora han dejado de hacerlo.


Materias primas: oro y cobre
Todas aquellas empresas que cuenten con exposición a la mina es una buena opción de inversión
, asegura Ignacio Rodríguez, que habla de “una inversión a largo plazo, unos 4 años” y más en un momento en el que “las materias primas están muy en alza.”

Países como China demandarán cobre a espuertas para mantener su ritmo de desarrollo nacional. Mientras que el oro conserva su categoría de inversión refugio en tiempos de una inestabilidad internacional a la espera de alguna nueva sorpresa sea de la naturaleza que sea.