El déficit público medio en los países del euro se disparó el año pasado hasta el 2% del PIB, frente al 0,6% de 2007, y ello a pesar de que las cuantiosas ayudas al sector financiero no tuvieron apenas efecto presupuestario, aunque sí sobre el nivel de deuda.  Según los cálculos difundidos el jueves por Eurostat, la oficina estadística comunitaria, las intervenciones públicas en la banca generaron un desequilibrio en las cuentas de los países de la zona del euro de 3.310 millones de euros, lo que supone menos del 0,1% del PIB.