El Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra (BoE) adoptó su decisión de mantener estables los tipos de interés el pasado 8 de mayo por ocho votos a favor frente a la oposición de uno sólo de sus miembros, David Blanchflower, quien se mostró favorable a un recorte de 25 puntos básicos, ante la creciente preocupación por las presiones inflacionistas pese a la ralentización de la actividad económica. "Una nueva reducción de tipos este mes hubiera podido dar la impresión de que el Comité intentaba en mayor medida estabilizar el crecimiento económico en vez de mantener su atención sobre el objetivo de inflación", señala el BoE.