Las estadísticas son las que son, la curva de rendimiento para los nuevos operadores en derivados es de preocupar dado que, en casi todos los casos es negativa. Se trata de ir poco a poco mejorando pero lo normal es que se repitan siempre los mismos errores que pueden hacer que optemos por dejar los mercados.
Tras años viendo a la gente perder dinero y salud se llega a la conclusión de que, aquellos operadores que pierden todo el capital en menos de un mes, opinan que probablemente esta actividad de trading a corto , medio o largo plazo no es para ellos y no es así. El mercado se nutre de la ignorancia y de la ausencia de gestión de riesgo por lo que las estadísticas hablan por sí solas. El 99% de las cuentas de menos de 5.000 euros apalancadas pierden todo su capital en menos de 2 meses de ahí la vida media de un inversor apalancado. Estas verdades no se suelen comentar dado que los brókers viven de este tipo de gente y en muchos casos no tienen que ni que cubrir las posiciones porque saben a priori el resultado.
Bien, dicho esto vamos a enumerar de un modo simple y breve los mayores errores que hacen que el dinero se escape más rápido de lo que nos gustaría.

1. Falta de experiencia

La inversión y el trading tienen una curva de aprendizaje, así como toda actividad que realizamos en la vida, sin embargo el aprendizaje en derecho o incluso en consultoría no hace que podamos perder todos los ahorros propios y ajenos. Por ello el trading no se puede ceñir a una actividad de prueba y error, solamente debido a que en casi todos los casos al mercado hay que acudir con mucho conocimiento y poco dinero y no viceversa.
Hoy en día todas las casas disponen de versiones demo de las plataformas de inversión y se debe hacer un uso responsable de las mismas debido a que otro porcentaje alto de operadores tras una pasada fugaz por una cuenta de práctica, se pasan al mercado real pensando que lo van a realizar del mismo modo. Este error hará que nos pasemos al grupo del 95% que pierde todo su capital en derivados. Un uso prolongado de estas herramientas hará que veamos el movimiento del mercado y la reacción del mismo ante los eventos, deberemos tratar de identificar patrones que se repitan o simplemente pequeñas apreciaciones personales sobre un determinado activo.

2. Expectativas irreales de beneficios

Pese a quien le pese en el sector del mercado de capitales la mayoría de casas lo que quieren es vender sin importar el resultado, siendo las ventas agresivas comisionadas la razón principal. Sí que es cierto que hay gente que se hace rica con los mercados de divisas por ejemplo, pero al igual que lo hace un agente inmobiliario vendiendo casas. No es inmediato ni fácil y requiere mucho tiempo a lo largo de unos años para poder tener el pulso de mercado.
El primer paso es no perder todo el capital durante los primeros meses, claro está habiendo practicado antes, y una vez que se haya pasado esa fase ya se podrá empezar a vislumbrar cómo se puede obtener rendimientos positivos.

3. Inexistencia de un plan de Trading/Inversión

La inversión tradicional alcista sin más condicionantes que esperar, está obsoleta en los tiempos que corren. Se puede obtener beneficios en casos muy determinados y con unos buenos puntos de entrada, sin embargo si nos hemos apalancado deberemos tener unos objetivos de pérdidas y ganancias muy definidos desde el principio para poder controlar nuestra cartera. Tenemos que determinar qué porcentaje es o no peligroso para nuestra cartera en cada operación y no dejarlo al paso del tiempo.

En el caso de CFDs el riesgo es mayor dado que como mínimo el apalancamiento es de 1 a 100 eso quiere decir que debemos depositar sólo 1.000 euros para posicionarnos en mercado por 100.000. Incluso llevado al máximo se puede operar 100.000 euros con sólo 200 euros en garantías estando apalancado 1 a 500. Esto hace que la velocidad de pérdida o ganancia sea exponencial. Por ello debemos tener en cuenta para operar el grado de riesgo que estamos asumiendo por posición que introducimos al mercado.

4. Ausencia de disciplina

La única manera de evitar una pérdida total de su capital dedicado a la inversión apalancada es la disciplina en su operativa. Muchos inversores piensan que la disciplina es simple y casi se da por hecho y es justo lo contrario. Al ser uno mismo quien gestiona su disciplina los riesgos de no sólo cometer errores sino de repetirlos constantemente es altísimo. No se puede ni incluso pensar que en la vida personal uno no es disciplinado y pensar que en el mercado lo será.

En muchos de los casos sino en casi todos será el mercado a base de golpes quien nos haga pulir nuestra disciplina. Aprender a golpes mermara no sólo nuestra cartera sino también nuestra salud dado que el mercado no realiza los movimientos cuando nosotros queremos sino cuando el dicta. Eso significa que sufriremos mucho por el camino antes de que el mercado nos de la mano.

Tenemos que actuar con disciplina militar a la hora de elegir el momento de entrada, el número máximo de puntos de riesgo, el número máximo de operaciones por día, etc. Estaremos preparados para afrontar el mercado en cuanto sepamos no entrar a mercado por no ver claras entradas sin demasiado riesgo. Muchas casa de prop trading aún viviendo de comisiones en parte, están realizando menor número de entradas debido a mayor riesgo y menores beneficios potenciales.

5. No incluir stops de pérdidas y take profit para recoger beneficios

No me cansare de repetir que los stops mentales sólo son aptos para profesionales que llevan tantos años como edad tiene el mercado. Uno de los mayores errores que la gente lee en internet es la afirmación de que el mercado o el bróker buscan stops. Esa afirmación es mentira debido a que el funcionamiento del mercado es así, el precio siempre busca puntos dónde puede coger más aire para seguir una determinada dirección.
Otra de las genialidades son las coberturas, la gente piensa que se puede uno equivocar, cubrirse y luego deshacer las posiciones como si no hubiera pasado nada. Dicha operativa comporta muchos riesgos y como el caso anterior sólo es apta para operadores de muy alto nivel.

Por último mencionar el promedio en perdidas, coloquialmente llamado promierdar. En cuanto empezamos a cargar posiciones a una en contra puede ser el comienzo del fin. Para que nos hagamos una idea los traders institucionales en cuanto se les gira definitivamente una posición lo que hacen es doblarse en sentido contrario por lo que empezar a pensar cómo de rápido unas posiciones nos pueden arruinar el mes debido a una mala operativa.
Estos errores que hemos comentado son el mal más común por el cual los traders e inversores sienten en sus carnes un margin call.

6. Excesivo apalancamiento

Hemos comentado anteriormente como funciona este arma de doble filo y no me cansare de decirlo, con menos de 5.000 euros es muy difícil gestionar el riesgo de ruina eficazmente y menos aún con apalancamientos superiores a 1:100.
No quiero decir que no sea bueno el apalancamiento, sino que hay que ser conscientes en la exposición a mercado en función de capital disponible. Se suele hablar de un uso en una cartera de derivados del 5% al 10%. La realidad es qué, con mayor capital la cifra más o menos realista nos centraríamos en dedicar un 1% o un 2% a este tipo de inversión.

7. Abrir demasiadas operaciones

No tenemos que confundir tener valores o fondos en cartera con gestionar un número de operaciones amplio en CFDs , futuros, opciones, etc... Nos referimos a intentar gestionar más operaciones de las que un operador puede soportar, la sobre exposición al mercado es de lo más peligroso que hay dado que, en muchos de los casos no tenemos tiempo suficiente para estudiar todos los factores que afectan a dichos activos. Esto hace que nuestro subconsciente no funcione como debe y cometamos errores que hagan que nos saltemos todas y cada una de las reglas sobre la gestión del riesgo.


8. Aguantar las posiciones perdedoras mucho tiempo

Este aspecto tiene más impacto psicológico que monetario dado que, el cansancio que produce una operación en pérdidas durante días o incluso semanas merma nuestra capacidad analítica y puede llegar a cerrarte en banda y no pensar con frialdad. Es mucho mejor cerrar una operación rápido, despejarse y volver al de un rato sólo por la tranquilidad de habernos quitado un peso muerto de encima. Debemos evitar la disonancia cognitiva y esto es, seguir pensando que el mercado tomará nuestra dirección siendo exactamente lo contrario. En el mercado no se puede ser cabezón dado que hay tres posibilidades, que suba, que baje o que se quede lateral por lo que es de sabios rectificar y volver a empezar teniendo en cuenta que subir un rio a contra corriente requiere un esfuerzo brutal.

9. Control de las horquillas o spreads durante las sesiones

Otro factor a tener en cuenta es el precio que deberemos pagar a la hora de entrar a mercado ya que, en muchos casos si somos operadores muy activos eso quiere decir que vamos a incurrir en bastantes gastos de operativa independientemente del resultado de las operaciones. Por ello estudiar el spread, si se amplía o no y durante qué horas. Tener en cuenta que el mercado de divisas aún estando abierto 24 horas hay momentos en los que la liquidez disminuye y los spreads se amplían por temas de arbitraje.

10. Soñar con el pelotazo antes que en una gestión de capital eficiente

Si bien es cierto que en los mercados apalancados se pueden obtener beneficios muy rápido y con poco capital, sólo lo hacen los operadores con décadas de experiencia y los bancos de sistemas automáticos. No podemos pensar en exponencial si dejamos la puerta de atrás abierta para que nos entren a robar. No podemos sobreexponernos ni doblarnos cuando hemos perdido una serie de operaciones pensando que con doble de posición doble de ganancia y error subsanado. En cuanto se pierde una serie de operaciones lo que se debe es posicionarnos con menor peso para adecuarlo a la nueva situación de capital.