Las autoridades reguladoras europeas están ultimando la presentación de nuevos cargos en materia de competencia contra Intel, con lo que se ampliaría la investigación sobre las prácticas de marketing del fabricante de chips estadounidense. Según las acusaciones, que se conocerán el jueves, Intel presuntamente incentivó a los principales minoristas europeos para no vender ordenadores que usaran chips de su rival Advanced Micro Devices. La Comisión Europea ha investigado Intel durante casi ocho años en uno de los casos de competencia más complejos de sus expedientes.