Los reguladores financieros podrían bloquear nuevos productos y limitar los riesgos de negociación en bancos considerados demasiado grandes y cuya quiebra pudiera conllevar graves problemas sistémicos.
Los reguladores nacionales de bancos trasfronterizos pueden estar en condiciones de requerir “cambios a estructuras legales u operacionales” si el prestamista necesitaría “apoyo financiero público extraordinario” durante una crisis, según recoge Bloomberg News.

Con ello, la UE pretende evitar una repetición de la crisis financiera que siguió a la quiebra en 2008 de Lehman Brothers.