Los ministros de Finanzas de la eurozona han creado un plan de 500.000 millones de euros para apoyar a los países miembros que se enfrenten a crisis financieras, con un compromiso de hasta 250.000  millones de euros en fondos adicionales por parte del Fondo Monetario Internacional.
La mayor parte de este importe, 440.000 millones, provendrá de una serie de préstamos hechos por los países de la eurozona a través de un vehículo para propósitos especiales.  Otros 60.000 millones vendrán de los superávit de los presupuestos de la Unión Europea entre 2007 y 2013. Estos fondos se entregarán bajo una cláusula del tratado de la UE que admite la entrega en "circunstancias excepcionales", dijo la ministra de Economía española, Elena Salgado, en una conferencia de prensa tras varias horas de reunión.

El FMI, que la semana pasada ayudó a los países de la eurozona en el paquete de 110.000 millones de euros para Grecia, contribuirá con hasta 250.000 millones al nuevo fondo de la eurozona.  Estos fondos de ayuda se concederán bajo una estrictas condiciones y requerirán una devolución con un tipo de interés basado en la fórmula diseñada para Grecia, de alrededor del 5%, según el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn.

El tramo de 60.000 millones estará disponible de forma casi inmediata, dijo Rehn. El resto de préstamos podrían estar disponibles en semanas, añadió.

Altos cargos de la eurozona dijeron que no tiene por qué usarse el importe total del paquete de ayuda. Sin embargo, diplomáticos de la UE que participaron en las negociaciones dijeron que los ministros estaban de acuerdo en que era necesario acordar un importe elevado para dar seguridad a los mercados financieros.

En una decisión coordinada para impulsar a la región, el Banco Central Europeo decidió a primera hora del lunes comprar bonos públicos de la región en el mercado secundario, dijo Rehn.