Por otro lado el volumen de préstamos se redujo en un momento en el que más deudores no pagan sus cuotas.
La tasa de morosidad de los bancos españoles aumentó en el mes de agosto por segundo mes consecutivo y se sitúa ya en el 5,6%. El total de estos préstamos morosos subió hasta los 102.500 millones de euros según indicó el Banco de España.
 
Tras caer a mínimos históricos en 2007 la tasa de morosidad ha ido creciendo de la mano del desempleo, que se sitúa en el 20%, el doble que la media europea.