Los vendedores de credit-default swaps sobre Grecia tendrá que pagar 2.500 millones de euros para cubrir los contratos provocados por la reestructuración de la deuda helena.

El acuerdo se determinó después de que se acordara un valor final de los bonos griegos del 21,5% de su valor nominal en una subasta conducida por los administradores, Markit Group y Creditex Group este descuento está en línea con lo esperado y supone que los tenedores de bonos que rechazaron el plan de ajuste recibirán el 78,5% del valor nominal de los bonos.

Los credit-default swaps griegos se establecieron después de que los inversores se vieran obligados a cambiar sus bonos con pérdidas en la operación de reestructuración de deuda helena. La quita voluntaria y la posterior reestructuración de los bonos fue aceptada por el 95,7% de los inversores privados.
El desembolso motivado por la activación de estos CDS rondará los 2.500 millones de dólares (1.890 millones de euros).