No hay precedentes históricos sobre una suspensión de cotización de una compañía emblemática, como La Seda de Barcelona, que va a cumplir un año (hay precedentes recientes, como los de Martinsa Fadesa y Aisa) sin que sus accionistas puedan comprar o vender acciones, sin liquidez. UNA RATONERA. “Yo me fiaba y confiaba mucho de La Seda de Barcelona, de sus planes de crecimiento y de su posición de privilegio en el mercado del PET.
Pero ahora resulta que los datos que nos ofrecían eran falsos. Mientras unos y otros se tiran los trastos a la cabeza en el consejo de administración, yo estoy sin poder hacer efectiva la posición y pagando la tasa por depósito de las acciones al banco ¿pero ustedes los periodistas no dicen que la Bolsa es ante todo liquidez”, nos escribe un accionista de La Seda de Barcelona. Y, en efecto, es el mejor ejemplo de lo que no tiene que ser la Bolsa. Entramos en esta definición: La bolsa es el mercado donde se compran y venden las acciones de las empresas. Y ¿Qué es la acción? Buena pregunta. La acción es la parte en la que se divide el capital de una empresa, que a su vez es el dinero que en un principio se necesitó para montar dicha empresa. Cuando dividimos este capital entre el número de acciones surge el llamado “valor nominal”, aunque en bolsa es más importante el valor que están dispuestos a pagar los inversores el “valor de cotización”.

Todos los días se pueden comprar y vender acciones por lo que el precio puede variar “negociar acciones”, por lo que nosotros podemos convertir el dinero en acciones y las acciones en dinero.

¿Para qué sirve todo esto? A las empresas se le abre una vía para obtener dinero en las llamadas “ampliaciones de capital” que es pedir más dinero a sus inversores que de manera voluntaria pueden acudir o no.

La otra parte en todo este invento, nosotros, buscamos obtener liquidez término que significa convertir nuestras acciones en dinero contante y sonante y a ser posible en mayor cuantía que la que invertimos al principio; la plusvalía que explicaremos en el siguiente apartado.

http://www.aulafacil.com/CursoBolsa/claseuna.htm

Lo penúltimo

La Seda de Barcelona tendrá próximamente su siguiente prueba de fuego tras la aprobación de acreedores y accionistas de sus planes de relanzamiento ya que, según se desprende de un informe del auditor Horwath remitido a la CNMV, será en mayo cuando el tribunal británico emitirá su sentencia sobre la refinanciación del grueso de su deuda bancaria.

Entre la serie de incertidumbres sobre la viabilidad de la compañía que menciona en la auditoría, Horwath destaca el fallo como uno de los hitos relevantes para procurar que la compañía pueda saldar sus deudas y realizar las desinversiones previstas.

“La capacidad del grupo para liquidar sus pasivos y realizar sus activos dependerá del éxito en el cumplimiento del plan de reestructuración y, en particular, de la ampliación de capital prevista, de la no ejecución por terceros de ciertas garantías y de la sentencia que, en mayo de 2010, la Corte Inglesa debe emitir sobre el “Scheme of Arrangement” sobre la totalidad del préstamo sindicado”, señaló el auditor.

En marzo, La Seda pactó con el 75 por ciento de sus bancos acreedores la refinanciación de un préstamo sindicado de 600 millones de euros, en un acuerdo supeditado a una ampliación de 300 millones de euros (la mitad en capitalización de deuda) que está a su vez sometida a la ratificación judicial en Reino Unido.[ID:nLDE6212KX]

Una decisión favorable del tribunal británico supondría que La Seda no tendría vencimientos bancarios durante dos años en el tramo más elevado de la nueva estructura de crédito y destrabaría la ampliación de capital, vital para La Seda porque también figura como condicionante en la financiación concedida por su accionista de referencia Caixa Geral.

Horwath señala que la caja de ahorros lusa concedió a la compañía dos créditos puente por 114 millones en 2008 y 2009 y otro por 95 millones el pasado enero [ID:nLDE63P02P] para la construcción de una planta en Sines, Portugal, todos ellos con vencimiento a mediados de julio y garantizados con las acciones de La Seda en su filial portuguesa.

“La viabilidad del proyecto y/o la participación del Grupo en el mismo están comprometidos, pudiendo afectar a los compromisos asumidos por la Sociedad dominante ante terceros, cuyo importe asciende a 80 millones de euros”, dijo el auditor.

El auditor reformula cuentas

Horwath indicó en el mismo documento que las pérdidas de La Seda en 2009 alcanzaron los 462 millones de euros, algo inferiores a los números rojos de 485 millones anunciados por la compañía en marzo.

Asimismo, el auditor cifró las deudas de La Seda (bancos, instituciones, proveedores, etcétera) en 1.436 millones de euros, con un fondo de maniobra negativo de 956 millones.

Del total adeudado por La Seda --que va camino de cumplir su primer cumpleaños suspendida en bolsa--, 600 millones corresponden al crédito sindicado, 115 millones a la planta de Sines, 225 a otros préstamos, 379 millones son deuda con proveedores y el resto otros pasivos, precisó a Reuters una fuente próxima a la compañía catalana.