La Reserva Federal (Fed) ha propuesto en las últimas horas reglamentaciones más severas para los bancos y empresas que emiten tarjetas de crédito, y que impiden la aplicación de algunos tipos de intereses y tarifas a los clientes. Una de las propuestas, que se contienen en la ley que el Congreso aprobó en mayo, pondrá fin a la práctica de los bancos que primero aplican los pagos de tarjetas de crédito a las deudas con intereses más bajos.
Una medida controla  que los bancos primero obtengan el consentimiento del cliente antes de cobrarle tarifas por transacciones que excedan ciertos límites, y prohíbe que se le aumente la tasa de interés sobre el balance pendiente a un cliente que esté atrasado menos de 60 días en su pago.

Asimismo, la Reserva Federal propuso la restricción de los préstamos a menores de 21 años de edad, y las tarifas en tarjetas emitidas a consumidores de alto riesgo.

El presidente Barack Obama, que promulgó la legislación en mayo, había descrito los cambios como "reformas de sentido común apuntadas a la protección de los consumidores". La legislación entrará en vigor en tres etapas.  Como parte de estas medidas, las compañías han empezado a enviar las facturas 21 días antes de la fecha de pago, en lugar de los 14 días que usaban antes. Las reglamentaciones anunciadas hoy entrarán en vigor el 22 de febrero, mientras las estipulaciones restantes lo harán el 22 de agosto de 2010.