La OPEP se halla dividida sobre un aumento inmediato de la producción en vísperas de su reunión del martes en Viena, en momentos en que los precios coquetean con sus récords, las reservas bajan y el fantasma de una caída de la demanda está en la mente de todos. Arabia Saudita, mayor exportador mundial de petróleo y líder del cartel, favorecería un leve aumento de la producción para aliviar un poco el precio y permitir al hemisferio norte acumular reservas antes del invierno. Sin embargo, según los analistas, la mayoría de los demás miembros son reacios a "abrir los grifos".