China debe resolver desafíos sociales fundamentales, como la brecha de ingresos entre el sector urbano y rural, así como los desequilibrios de su economía para garantizarse un crecimiento estable, según un informe de la Organización Mundial del Comercio (OMC) hecho público hoy. Esos desequilibrios se encuentran en las bases de la economía china, que se basa más en las exportaciones e inversiones que en el consumo, lo que se refleja en el gran superávit de la balanza de pagos de ese país, precisa el documento sobre la política comercial del gigante asiático. Para la organización internacional, esos avances demuestran "el valor de integrar un comercio más libre con políticas de inversión extranjera en reformas macroeconómicas y estructurales más amplias".