El número de personas que viajan de un país a otro para trabajar ha comenzado a caer en varias de las grandes economías, descenso que probablemente se acelere este año, señaló el martes la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Pero en su informe anual sobre migración laboral, el organismo con sede en París dijo que los países desarrollados volverán a necesitar mano de obra extranjera cuando sus economías se recuperen, por lo que los gobiernos deberían seguir mejorando sus sistemas de gestión de la inmigración. La OCDE dijo que ya había indicios en 2008 de una desaceleración de los flujos de entrada de inmigrantes en unas cuantas economías desarrolladas, como Estados Unidos, Reino Unido, Australia o España.