La crisis entre las inmobiliarias británicas continúa, después de la debacle sufrida la semana pasada por Taylor Wimpey. Antes de la apertura de los mercados europeos, Bovis Home ha anunciado la supresión de 400 empleos y del dividendo que debería abonar a sus accionistas. Además, adelanta una caída del 35% en las ventas, resultado de la peor crisis del mercado inmobiliario que el grupo "ha visto en muchos años". Lo que ha descartado Bovis Home es que tenga que adoptar provisiones.