El Tesoro ha vendido 3.080 millones en letras a 3 y 6 meses. Los intereses ofrecidos a los acreedores han sido considerablemente elevados, a la vez que los ratios de cobertura han bajado.


La incertidumbre sobre la economía española aumenta también a corto plazo, como refleja la colocación de deuda llevada a cabo hoy por el Tesoro español. En ella, el organismo económico ha colocado hasta 3.080 millones en letras a 3 y 6 meses. La cantidad vendida ha superado el rango previsto, entre 2.000 y 3.000 millones, aunque también se han tenido que elevar los intereses ofrecidos a los inversores, mientras que éstos han rebajado su demanda. En concreto:

- El Tesoro ha colocado 1.600 millones en letras a 3 meses con un tipo marginal del 2,5% frente al 0,879% de la anterior subasta celebrada en mayo. La demanda ha superado en 2,6 veces lo emitido, menos que en la anterior ocasión (3,9 veces).
- En letras a 6 meses, el Tesoro ha adjudicado 1.477 millones con un tipo del 3,369%, superior al 1,793% de la emisión anterior del mes de mayo. La demanda ha superado en 2,8 veces la oferta, también menos que en la anterior ocasión (4,3 veces).

Los ratios de cobertura han mermado en ambos plazos. Entre las razones que podrían estar detrás de esta caída de la demanda está la rebaja de calificación crediticia a la mayor parte de las financieras españolas. Recordemos que los bancos son los mayores compradores de deuda soberana y, ahora que muchos de ellos tienen su rating al nivel de ‘bono basura’, les costará captar financiación en los mercados.

Ésta es la primera subasta de deuda tras la formalización de la petición de rescate de los bancos por España ante Bruselas y después de que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, haya anunciado nuevas medidas "difíciles" en los próximos meses.

Alexis Ortega, socio director de Finagentes Gestión, comenta que “esta subasta es la repetición de lo que pasó la semana pasada. Los ratios de cobertura han bajado algo y, aunque se ha colocado más de lo previsto, también ha sido a tipos más altos. Eso sí, habría sido mucho peor no haber colocado el máximo previsto”. El experto considera que debemos encontrar alguna medida para controlar estos intereses “porque no podemos seguir financiándonos a estos tipos, nos descontrola el déficit”. ¿Por qué no posponer las subastas hasta que se calme el mercado? “No sería bueno posponer estas subastas, ya que podría suponer un cierto grado de pánico. Lo más conveniente sería rebajar los rangos de colocación previstos”, aboga el experto. 

Tras celebrarse esta subasta, la prima de riesgo se sitúa en 520 puntos básicos.
El Ibex 35 se mantiene en terreno positivo, aunque con subidas discretas. Avanza un 0,20% hasta los 6.637 puntos.