La gran banca comercial tipo Citigroup, Bank of America o JPMorgan, va a conocer un nuevo resurgir como consecuencia de la crisis en los mercados hipotecarios, según predicen analistas y ejecutivos del sector. Ese fenómeno, según publica Financial Times, se verá favorecido tanto por las fuerzas del mercado como por nuevas medidas regulatorias destinadas a dar a la banca comercial mayor libertad en la asignación de capital, al menos a corto plazo.
En los últimos treinta años, los bancos comerciales tradicionales han ido perdiendo cuota en el sector de los créditos personales en beneficio de otros actores del mercado como los fondos de alto riesgo y los grupos de capital riesgo. Según Financial Times, estos han buscado financiación en los mercados de capitales para entrar en el negocio de la banca comercial tradicional como las hipotecas o los créditos corporativos, pero ésta tendencia podría invertirse ahora. Algunos mercados financieros, que se habían caracterizado en los últimos tiempos por la diversificación y la adopción de técnicas de alto riesgo, han comenzado a recoger velas y a mostrar mayor preferencia, al menos en este momento, por los bancos tradicionales, según Henry Kauman, miembro del consejo de dirección de Lehman Brothers. La renovada prominencia que están mostrando los bancos comerciales es especialmente marcada en la financiación de hipotecas después del estallido de la crisis en el mercado de hipotecas de alto riesgo (subprime), que ha afectado negativamente a la banca de inversiones. Hay también indicios de que el mercado de préstamos corporativos podría volver a manos de la banca comercial, señala el periódico, que pone el ejemplo del grupo de materiales de construcción Pro-Build, que la semana pasada recurrió a un sindicato de treinta bancos para obtener un préstamo de 1.500 millones de dólares. La banca comercial y la de inversiones quedaron separadas en Estados Unidos por la ley Glass-Steagall de 1933, durante la Gran Depresión, situación que se mantuvo hasta 1999, cuando la eliminó el Congreso norteamericano y abrió así las puertas a la llamada "banca universal".