La Reserva Federal estadounidense proyecta ahora un crecimiento de menos de 2% en 2008, un ritmo muy inferior al potencial de la primera economía mundial, persistentemente desacelerada por la debilidad del sector inmobiliario y la crisis del crédito. La Reserva Federal (Fed) bajó "de manera notable" sus previsiones de crecimiento de la economía estadounidense hasta entre 1,8% y 2,5% en 2008, contra 2,5%-2,75% previsto antes, dando cuenta de sus temores, principalmente en materia de empleo.