Más dinero para el mercado americano. Es la receta que la Fed de Chicago -a falta de decisión en firme de Bernanke- para combatir una nueva posible recesión en Estados Unidos. Su presidente, Charles Evans, apuesta por introducir nuevos estímulos para reducir la tasa de paro, incluso a costa de presionar al alza la inflación.

"Teniendo en cuenta lo realmente mal que lo estamos haciendo en el cumplimiento de nuestro objetivo de empleo en nuestro mandato, la Fed debería considerar seriamente añadir nuevas cantidades muy significantes de política monetaria acomodaticia", ha manifestado Evans en una conferencia en Londres.

El líder de la Fed de Chicago cree que el banco central estadounidense debería adoptar esas medidas a pesar de que podrían "aumentar el riesgo de que la inflación suba temporalmente por encima del objetivo del 2%.

Evans cree que el compromiso de la Fed para mantener los tipos próximos a cero debería estar subordinado a que la tasa de paro baje hasta entre el 7,5% y el 7%, mientras la inflación permanece por debajo del 3% a medio plazo.

Preocupación en la economía
El banquero regional estadounidense también ha mostrado su preocupación por la evolución de la recuperación económica. "Las previsiones económicas se han debilitado sustancialmente", ha reconocido Evans que ha añadido que "estoy seguro de que todos estamos de acuerdo en que no queremos estar en esta posición otra vez el año próximo".

La defensa de Evans a nuevos estímulos llega después de que ayer Narayana Kocherlakota, responsable de la Fed de Minneapolis, calificara como "improbable" la necesidad de aplicar nuevas medidas de estímulo económico.

Los próximos 20 y 21 de septiembre, la Reserva Federal celebrará su reunión de tipos de interés y en ella se prevé que los oficiales del banco vuelvan a discutir sobre la necesidad o no de introducir nuevas medidas de apoyo a la recuperación.

Sin embargo, el consenso entre los oficiales con derecho a voto en la reunión no parece claro. Ya en el encuentro de agosto hubo debate sobre las medidas a adoptar, pero algunos de los miembros expresaron su negativa a introducir nuevas medidas. Al final, el encuentro se saldó con el compromiso de la Fed de mantener los tipos cercanos al 0% hasta mediados de 2013.