El Banco de España ve "probable" que en 2010 continúe la tensión en el segmento de construcción y promoción, por lo que las entidades deberán hacer un "esfuerzo suplementario" para elevar sus coberturas, según indicó hoy el director general de regulación del Banco de España, José María Roldán.
"Para 2010, continuará la tensión en el segmento de construcción y promoción y las entidades deberán hacer esfuerzos suplementarios de retención de beneficios, saneamientos y capitalizaciones", resaltó Roldán durante la celebración de la junta directiva de la Asociación Hipotecaria Española (AHE).

No obstante, Roldán recordó que las cifras de cobertura actuales harán que las entidades no partan de cero y puedan deshacerse de su cartera problemática de promoción y construcción percibiendo el 65% del valor en libros de las garantías trabadas, "sin que se registre ninguna pérdida en la cuenta de resultados".

La cobertura con provisiones genéricas en 2009 alcanzaba el 35% del crédito moroso y subestándar de los sectores de construcción y promoción, unidas a las daciones en pago y a las adquisiciones. La cobertura específica alcanzaba para este conjunto el 25% en 2009.

Asimismo, a finales de 2009, el crédito subestándar (aquel que está en situación corriente pero presenta alguna debilidad de impago) representaba el 14% de la exposición del sector de construcción y promoción, y el nivel de provisiones del mismo era del 13%. Las provisiones constituidas por las entidades para cubrir los bienes adjudicados alcanzaban el 22% del valor en libros.

Roldán también recordó hoy que la exposición del sistema financiero español (bancos, cajas y cooperativas) al sector de la construcción y la promoción en España era de 445.000 millones de euros en 2009. Aunque el director de la institución reconoció que la cifra es "elevada", resaltó que "per se no tiene un significado claro".

En este sentido, matizó que esta cifra, en porcentaje del balance consolidado de las entidades de depósito españolas, representa el 12% y en términos de crédito concedido en España a familias y empresas, ese peso está próximo al 25%.

EXPOSICIÓN NO ES EQUIVALENTE A PÉRDIDAS

Roldán también recalcó que no se debe hacer equivalente la exposición del sector con pérdidas para el sistema, ya que para que esto se produzca debe tener lugar el impago del crédito.

El ratio de dudosos en el sector de construcción y promoción se situó a cierre de 2009 en el 9,6%, pero teniendo en cuenta que tanto la economía como el sector se encuentran aún en una situación complicada, el Banco de España considera "muy probable" que ese ratio aumente.

Sin embargo, la institución aseguró que un ratio de mora del 100% y una pérdida en caso de impago de otro 100%, "están fuera de la realidad" y recordó que el valor de la garantía hipotecaria debe ser manejado con prudencia por parte de las entidades y el supervisor, ya que no es lo mismo el valor de la garantía que el valor liquidativo en el corto plazo.

Roldán también recordó que en el entorno actual también resulta "enormemente complicado" el cómputo del valor de las garantías inmobiliarias por su elevada heterogeneidad, así como por la ausencia de un mercado "activo y profundo" que fije precios de referencia.

CLARIDAD Y TRANSPARENCIA

La institución también recalcó la necesidad de ser "claros y transparentes" sobre la situación del sistema financiero, ya que de lo contrario se puede caer en el riesgo de que la percepción pública acabe siendo "peor que la realidad misma".

Asimismo, subrayó que la exposición a la actividad de construcción y promoción no supone "sólo y exclusivamente" exposición a la actividad de construcción y promoción, sino que hay empresas en esos sectores con una actividad muy diversificada, en sectores que van desde la energía a las infraestructuras, pasando por el sector del petróleo.

El Banco de España también recordó que la crisis económica real de una "intensidad inusitada" se ha unido la díficil situación de los mercados financieros internacionales, unas primas de riesgo más elevadas que en el pasado y en España, una necesidad de digerir los excesos resultantes del ciclo inmobiliario.